Estimados, Pareto se toma unos días. A la vuelta les cuento mi experiencia en la Gran Manzana.
Para ser un economista de centro, al menos en promedio, necesito conocer los extremos del sistema. Ya estuve en uno, ahora me toca el otro. Si se pondera de igual forma ambos puntos, soy un progre del libre mercado ;)
Miren ambos videos y piensen en que va a quedar el tren bala a Córdoba y Rosario…¿Nos siguen vendiendo humo?
¡En el Menemato nos vendían cualquier cosa!
Enfrentamiento mediático entre dos gigantes de los medios, Clarin y la revista Noticias, para que los lectores se queden con muchas algunas dudas ¿La Presidente trabaja poco o mucho? ¿Es insoportable u obsesiva y perfeccionista? ¿Vive de vacaciones o se concentra mejor en Calafate?
Un aplauso para Catedra A que se tomó el trabajo de recopilar todas las citas.
Unos dicen, otros contradicen
En su edición del 9 de febrero de 2008, la revista Noticias presentó una nota donde describió la modalidad de trabajo de la Presidente, a la que caracterizó como “Gobierno part time”. Con el título “¿A qué hora llega Cristina?”, la nota comienza diciendo “Noticias comprobó que llega a la Rosada a las cuatro de la tarde. Los faltazos de los lunes y los viernes. Por qué trabajó sólo 34 de sus primeros 60 días”.
Un día después, el diario Clarín le dedicó la página 4 de su edición del 10.02.08 al tema, pero sin mencionar explícitamente la información de Noticias. Sin embargo, la nota pareciera responderle punto por punto a lo que esa revista planteaba con relación a la metodología de gobierno de la señora Fernández. De hecho el título elegido por el diario “Cristina prefiere las mañanas en Olivos y las tardes en la Rosada” pareciera responder a la pregunta que planteó la revista, con lo que habilita a realizar un pequeño contrapunto de los conceptos vertidos por ambos medios, para entender mejor qué describe cada uno:
Noticias dice: El fotógrafo de la revista hizo guardia en la semana del miércoles 30 de enero al jueves 7 de febrero para ver a qué hora llegaba a Casa de Gobierno y el resultado es que dos días no fue, dos días llegó a las 10.30, dos días arribó pasadas las 15 y un día a las 16.25 hs.
Clarín dice: “Cristina utiliza más que Kirchner la residencia de Olivos como lugar de trabajo.”Noticias dice: “trabajó sólo 34 de sus primeros 60 días”
Clarín dice: “60 días es poco tiempo para definiciones rotundas”Noticias dice: “El viernes 1º de febrero no apareció por la Casa de Gobierno”
Clarín dice: “El viernes 1º de febrero, pero de tarde, la Presidenta recibió en Olivos al ministro de Economía, Martín Lousteau, y el jefe de la AFIP, Alberto Abad.”Noticias dice: “Alberto [Fernández] por estos días sufre una prolongación de su horario de trabajo por las ausencias matutinas de Cristina. Con Néstor entraba temprano, pero aprovechaba la siesta del patagónico”.
Clarín dice: “Al contrario de lo que ocurre con su esposo, la Presidenta no duerme la siesta y esto explica que la actividad presidencial vespertina en la Casa Rosada empiece, incluso ahora en verano, alrededor de las 15,30 (dos horas antes de la era Kirchner).”Noticias dice: “La Presidenta es un alma vespertina y por la mañana suele mostrarse irritable”
Clarín dice: “Para empleados y funcionarios, Cristina es vista como una Presidenta “amable y jovial””Noticias dice: “Cristina no se siente a gusto con la gestión del día a día, el peronismo profundo la horroriza y prefiere dedicarse a las escenas protocolares”
Clarín dice: “Las consultas a distintos colaboradores revelan que Cristina, al igual que Kirchner, ocupa el sillón (en Olivos y sobre todo en la Casa Rosada) muchas horas al día y que los dos son “muy obsesivos”.”Noticias dice: “Se fue once días a su chalet de El Calafate a sólo dos semana de asumir el poder”
Clarín dice: “Para desenchufarse, dice siempre, necesita cambiar de escenario. Por eso, cada vez que puede se escapa a El Calafate, su lugar en el mundo.”Llama la atención que la nota de Clarín incluyera conceptos que, vaya casualidad, responden a cada una de las observaciones de la nota de Noticias. Que justamente plantea la “poca dedicación” a la tarea de gobierno de la Presidente, con lo que la revista parecería encuadrarse en lo que el diario califica como “versiones, que difunden sobre todo dirigentes enfrentados a los Kirchner, que le endilgan a Cristina poner “menos dedicación” a la gestión que la que ponía su marido.”
Pero lo más curioso es que la nota que firma Atilio Bleta carece de fuentes identificables. Lo único que alude a algo parecido a un informante es la frase “susurró a Clarín un alto funcionario”. En el contexto de una de las principales notas políticas del matutino, no se entiende por qué se habla en voz baja, máxime si se considera que la nota pretende ofrecer una agenda oficial contundente, con precisiones que llegan al registro de actividades presentadas con exactitud de minutos.
Si a esta altura alguien pudiera suponer que la nota del diario pareciera desmentir las “versiones de menos dedicación” a las tareas de gobierno, transcribimos las frases que en la versión impresa del diario aparecen destacadas en letra negrita, esto es, las ideas que los editores deciden resaltar gráficamente de las cuatro columnas que ocupaba la cobertura.Éstos son los destacados de la nota de Clarín (que colocamos al lado de la tapa de la revista, solo para apreciar el contraste de enfoques): “se advierten discretos cambios en el ejercicio del poder / Cristina utiliza más que Kirchner la residencia de Olivos / trabajó durante las mañanas en Olivos / muchas horas al día / “menos dedicación” / la crispación / “Ella te escucha cuando le hablás; con él era más difícil…”, susurró a Clarín / la Presidenta no duerme la siesta / no es muy amiga de las caminatas”
Nadie podría dudar que la nota destaca datos de alta política importantísimos para comprender la realidad nacional, surgidos espontáneamente de la investigación periodística del diario. Más aún, insistimos que cualquier relación con la nota de Noticias, es pura coincidencia.
Vía: Eblog
Queridos compatriotas:
Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.
Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.
Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.
Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.
Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.
Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación “no exenta de riesgos”.
Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.
A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.
En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.
Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:
“Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.
“Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.
“Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final.”
Carta del 8 de enero de 2008:
“…Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido.”
“Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”, reiteraba en aquella carta.
Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.
Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.
El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.
No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título “Reflexiones del compañero Fidel” . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.
18 de febrero de 2008
5 y 30 p.m.
Fuente: Granma
¡Las tres lecheras, la primera no se cuenta!
¿Jugabas a las bolitas?¿Te acordás de las de porcelana, las japonesas, los aceritos y los bolones? ¿Y el “opi”?¿Y cuando eran las tres lecheras?
Si te conocés todos esos términos, no podés dejar de ver este video:
¿Alguién se había puesto a pensar, alguna vez, toda la tecnología que había detrás de las bolitas que ganabamos y perdíamos en el recreo?
Que despelote es hacer las “japonesas”…
PD: Si no entendés nada de este post, te recomiendo la lectura de este manual.
PD 2: ¿Pretenden un post muy profundo en verano? En la tele hay peleas de vedettes y mucho boludo con un movil desde la costa….no me pidan calidad, me sumo al paro neuronal.

