Las olas y el viento (y los precios relativos)
Uno de los principales efectos de la devaluación fue la revalorización de las plazas del turismo local. Ya no mas Semana Santa en Río de Janeiro, sino mas bien, un fin de semana en Tandil.
Sin meterme en tecnicismos, podríamos pensar el turismo como un mercado donde un segmento importante de los bienes aumentan de precio (las vacaciones en el exterior) dándoles lugar, a los restantes (vacaciones en Argentina) a incrementar su cuota de mercado, e incrementar levemente sus precios. Pero…
Como argentinos que somos, ni lerdos ni perezosos, logramos quebrar el efecto del cambio de precios relativos. Inmediatamente nos propusimos aumentar los precios locales….para que en el largo plazo nada cambie. ¡Y vaya si lo logramos!
Al menos así lo refleja esta nota de La Nación, donde toda la tropa de comerciantes, hoteleros y gastronómicos de la costa bonaerense se quejan de lo floja que vino la temporada.
Hagamos una breve comparación para predecir el futuro de las vacaciones de la clase media argentina. Como vemos acá (no es nada del otro mundo, mis viejos tienen un depto en la costa y lo alquilan mas o menos en ese valor) una quincena en un departamento de 2 ambientes en Mar del Plata cuesta aproximadamente $2.000 (pesos y argentinos). Mis vacaciones, en marzo, me van a depositar en Nueva York (acá podés leer la historia de este viaje). Desesperado por conseguir alojamiento barato, decidí alquilar un departamento en Manhattan por diez días (en East Village, para los que conocen). Obviamente, estaba furioso, porque los aproximadamente u$s 1100 (dolares…) que me pedían me parecía abusivo. Como no encontré nada tan bien ubicado, ni tan barato, acepté. Ahora, con el paso del tiempo, me estoy dando cuenta que en realidad conseguí una ganga. De haberlo sabido, me quedaba 15 días. Las condiciones son inmejorables: no tengo que barrenar olas en agua helada, ni soportar los vendedores de barquillos en la playa ni a los pibes tirándose arena. Ni hablar de hacer cola para entrar en el supermercado…
Lo único que falta es una aerolínea de bajo costo, y todos los Campanelli nos llevamos la heladerita, la sombrilla y el perro al Central Park.
Pero quien sabe, tal vez en la próxima crisis, la costa argentina vuelva a tener sus 15 minutos de fama.

Si vas a Panamá mandame un mail. Vivo ahí.
Comment by Mariano — 24/01/2008 @ 2:09 pm
Noooooooooooo…..que falta de coordinación!
No estabas en España? ¡¡A Panama fui el verano pasado!!!
Es el sueño centroamericano: edificios, autos caros, y negocios turbios!!!
Comment by Mato — 24/01/2008 @ 2:34 pm
Me mudo dentro de 15 dias.
Comment by Mariano — 24/01/2008 @ 3:15 pm