Si señores, el Estado de Bienestar llegó a límites insospechados. Parece que el gobierno de Suecia no sabe en que gastar los millones que recauda ya que no tienen problema con las jubilaciones, ni con el desempleo, ni con la corrupción. Entonces, por qué no inventarse un problema?

Así es que decidieron subsidiar los que escuchan heavy metal. Roger Tullgren, un boludón de 42 años, declara que no puede desempeñar su trabajo (lavaplatos) sin “someterse a intensivas sesiones de heavy”. La Justicia de Suecia determinó que el muchacho padece una invalidez por su adicción al heavy metal, por lo que el Estado deberá ahora subsidiarlo para garantizar su normal forma de vida. Es decir, trabaja media jornada, y recibe €400 mensuales del Estado sueco.

Sin quedarse atrás, lo asesores de un candidato para las elecciones de octubre (que mantenemos en secreto, no insistan) comentaron, off the record, que tienen pensado medida similar para ser aplicada en Argentina. Según el tipo de adicción, la persona recibirá diferentes tratamientos y beneficios:

  • Adictos a la cumbia: Toda la discografía de “Los Pibes Chorros“, para que no sufran sídrome de abstinencia, mas dos cervezas por persona, por mes.
  • Adictos al tango: Un pensión por vejez mas una botella de Cynar mas un set de juego de bochas nuevo. Los muy fanáticos (que puedan demostrarlo con certificado médico), recibirán, como parte del tratamiento, una remera de Platense firmada por el polaco Goyeneche.
  • Adictos al “rock chabón”: Al ser considerados casi adictos terminales, tendrán tratamiento especial. Se fletará un micro para acompañar toda la gira por el conurbano de Pity y su banda. Además, a fin de estimular el oido, se los sometará a intensos juegos de “encuentre la diferencia” entre los Rolling Stones y Viejas Locas.
  • Adictos a la marcha: Nada, algunas pastillas para mantenerlos saltando un rato largo y que no jodan.

Fuente: Infobae (a veces lo leo, y qué?)