Es increible los nexos entre la vida cotidiana y lo que uno aprende en la facultad…(¿no debería ser algo común?)

OFERTA 1: En el aeropuerto de Cartagena, estaba haciendo el check-in para tomar el avión a Panama, estar 3 noches y 2 día, y pegar la vuelta para Argentina, cuando la empleada de Copa me hace la siguiente oferta:

Empleada de Copa: Señor, no desea quedarse una noche mas en Cartagena, con u$s 200 en tickets de Copa y traslados incluidos, y tomarse el mismo vuelo mañana?
Yo (Versión Honesta): No, gracias. No se cuantas veces voy a tener la oportunidad de conocer Panama, y con u$s 200 en tickets de Copa, desde Buenos Aires, no llego ni a Montevideo.
Empleada de Copa: Ok…

El problema era que Copa había sobrevendido el vuelo, y necesitaban bajar gente del avión…porque no creo que se pueda viajar parado como en el Plaza o el Costera Metropolitana. Así que me fui a la sala de embarque para esperar mi vuelo. A todo esto, había gente que aceptaba la oferta, por lo que iban liberando espacio en el avión.
¿Cuál fue mi análisis en ese momento para negarme a esa oferta? Mis vacaciones eran en Colombia, y como viajé por Copa, tenía un stop gratis en Panamá, donde decidimos quedarnos 3 noches y 2 días para conocer un poco. Total…era gratis (¡el stop, obvio!). Por tan poca plata, me perdía de conocer algo que me generaba bastante curiosidad como el Canal de Panamá, y probablemetne, si no era en este viaje, no volvería a ir por esos lugares.

OFERTA 2: Cuando me dispongo a salir a la pista (no hay mangas en Cartagena, es un aeropuerto chico), le muestro mi ticket de embarque a la empleada de Copa, y me vuelve a reiterar la oferta. Obviamente, seguí con mi postura:

Empleada de Copa: Señor, no quiere $200 dolares en tickets, la noche y los traslados pagos en Cartagena, y tomar el vuelo de mañana?
Yo (Versión Honesta): No, gracias.

Una conclusión rápida: estaban con la necesidad de seguir bajando gente del vuelo. ¡¡¡Pero yo tenía ganas de conocer Panamá!!! Aunque esto no termina acá…

OFERTA 3: Ya caminando por la pista, viene corriendo la empleada de Copa que me hizo la primer oferta, y con el ruido de la turbina perforándome los tímpanos, me tira, por tercera vez, la misma oferta:

Empleada de Copa: Señor, no desea quedarse una noche mas en Cartagena, con u$s 200 en tickets de Copa y traslados incluidos, y tomarse el mismo vuelo mañana?
Yo (Versión Honesta, y un poco mas cansado): No, gracias. Por u$s 200 no me quedo.
Empleada de Copa: Ok, ¿por u$s 300?
Yo (Versión no tan Honesta, empezando a actualizar a Versión Negociador): No, por u$s 300 tampoco.
Empleada de Copa: ¿Por cuanto se queda?

Acá se pone bueno. La empleada me mostró mucha información en esa pregunta. En lenguaje popular: “Estamos hasta las manos, no sabemos que ofrecer para bajar gente. Si pide minas y falopa, se las conseguimos!”.
No llegué tan lejos. Era obvio que, en la escalera, a 20 metros de mi asiento y con toda esa información, el terreno pintaba muy favorable para este pobre consumidor. La estrategia de la aerolínea estaba bastante clara: Bajar gente, cueste lo que cueste (a ellos no le cuesta nada).
Pero con la turbina quemándome las pocas neuronas que, a esa altura de las vacaciones, apenas respiraban, sólo pude responder:

Yo (Versión Negociador):Bueno, ya que me pierdo de ir Panamá, porque en 2 noches no voy a poder conocer nada…quiero un ticket a Buenos Aires-Panama Panamá-Buenos Aires.
Empleada de Copa (habla por el handy y me contesta): Ok

Así que me hice con los pasajes (para mi, mi novia, y 2 amigos) abiertos por un año. Mas tarde veo que el voucher no tiene el destino, y sólo indica el monto: u$s 830. Así que voy intenar llegar a Nueva York…

Pero esto sigue. Los que venían atrás nuestro, que no eran muchos ya que embarcamos casi últimos, negociaron mucho mejor. No nos quisieron contar, pero al día siguiente tomaron el mismo vuelo que nosotros, ¡con alojamiento pago en Panamá! (y vaya uno a saber qué mas…)

Es increíble el timing del juego: si estaba desesperado por ligar un viaje de arriba, hubiese aceptado los u$s 200 y la noche en un hotel 5 estrellas en Cartagena. Pero como esta oferta no me tentaba, es decir la utilidad de u$s 200 era menor a la de ir 3 noches a Panamá, pude seguir en este juego secuencial, y pasar a la Oferta 2. Como en esa instancia mis preferencias no habían cambiado, seguía en el juego (sin saberlo y sin estar usando ninguna estrategia). Pero cuando la movida de ellos (en términos de juegos) fue “¿Qué querés para quedarte?” abajo de la turbina, en ese instante me vino a mi cabeza un pequeño razonamiento. Dada la la utilidad de u$s 200 fija, solamente tenía que saber que combinaciones de tickets y demás hacian que mi utilidad sea mayor a u$s 200. Despejé y obtuve “Panama-Buenos Aires”. Un equilibrio.

En términos microeconómicos:

U(u$s 200 en tickets)< =U(X)
X= Ticket Buenos Aires-Panama Panamá-Buenos Aires.

¡Qué grande Nash!